FaLang Language Switcher

LA VANGUARDIA 27 de junio de 2010 Iniciativa teatral unida a la terapia social

“Mucha mujer”, las otras actrices

La Unesco y varios festivales internacionales harán girar un proyecto teatral con mujeres en riesgo de exclusión

 

vanguardia mucha mujer articulo 27-06-2010

CAMINO DE LA RECUPERACIÓN Sus vidas se cruzaron con adicciones, prostitución, sida o violencia machista

Dura cuarenta minutos, lo produce Trastero de las Artes (asociación creada en el 2008) y se llama Mucha Mujer. Es un proyecto ambicioso que han llevado adelante sin apenas ayuda y que se estrenará en septiembre en la sala Muntaner de Barcelona. Un espectáculo teatral realizado por mujeres en situación de vulnerabilidad o riesgo de exclusión social. Cada semana ensayan en un centro del Raval de la mano de Laura Settecase, actriz, profesora en los Salesians de Badalona y directora de teatro. Estudió antropología teatral en Milán y Buenos Aires y gestión cultural y cooperación internacional en la Universitat de Barcelona. "En el origen quise hacer un homenaje a mi abuela, una costurera que ejercía un papel vecinal esencial, era la que hacía los ajuares a madres solteras y ancianas sin familia. Pero aquí me encontré con un material humano de hoy, unas historias impagables", explica.

No son actrices al uso. Han pasado unas treinta por el grupo, pero el núcleo estable cuenta con seis miembros, cuyas vidas se cruzaron en algún momento con hondos pozos: la prostitución, la drogodependencia, el alcoholismo, el sida o la violencia de género. Cada lunes y miércoles se reúnen en el centro de Nou de la Rambla y retazos de sus vidas ascienden al escenario. No es un trabajo remunerado, pero lo será.

INTEGRADORA SOCIAL "Cada una tiene un objetivo que el teatro mejora: compromiso, autoestima,orden..."

Sonia Usán, integradora social, trabaja en Associació Benestar i Desenvolupament (ABD) tratando a personas con adicciones. Es importantísimo mantener en ellas la autoestima y en eso el arte suele hacer mucho. "Actualmente hay cinco pacientes del taller Cas de Sants trabajando en el proyecto de teatro. Cada una tiene un objetivo personal que con el teatro mejora: compromiso, puntualidad, autoestima, orden... Junto a la dirección del proyecto coordinamos la actitud".
Su experiencia como profesional, dice, ha sido fabulosa. "Son vidas muy castigadas. El teatro es una herramienta que les ayuda a posicionarse, a expresarse, a poner límites, a decir no, a conseguir más confianza. Y a darse cuenta - añade Usán-de que ellas valen mucho. Es terapéutico, sí". Recuerda el caso de una chica que en el cuestionario de salud pertinente, a nivel emocional dio 0 el primer día y hoy está rozando el 100.

La más joven del grupo teatral tiene 26 años, la mayor 52. Mujeres de temperamentos duros y aristas tiernas que a veces se pelean - "en una ocasión una no quería trabajar en el mismo grupo con un transexual"-pero acaban ayudándose. Por eso se coordinan con gabinetes de psicólogos y asistentes sociales. Muchas de ellas llegan hasta el taller destinadas por la plataforma Comité 1º de Diciembre para demostrar su capacidad para cambiar el rumbo de algunas vidas.

Mucha mujer”, las otras actrices (cont.)

ASESORAMIENTO La más joven tiene 26 años y la mayor, 52; las coordinan psicólogos y asistentes sociales

"El arte es una potente herramienta a nivel terapéutico. Un medio que les da más posibilidades de canalizar positivamente las cuestiones asociadas a la enfermedad", explica Aldana Menéndez, coordinadora de programas de integración con personas con VHI/ sida en ABD. Sus proyectos se dirigen a personas inmersas en procesos de exclusión (jóvenes, inmigrantes, usuarios de drogas o trabajadoras sexuales) y familiares, parejas y amigos de personas con sida. El teatro, según su criterio, permite dar voz a quienes no la tienen, "empodera a estas mujeres, que encuentran en él un canal para dar visibilidad a una problemática social. No sólo trabaja la autoestima, también logra sensibilizar a la sociedad de que esas situaciones, en definitiva, nos conciernen a todos".

EL FUTURO Actuarán en los festivales de Nápoles y de Aviñón y, gracias a la Unesco, en París

Su primer objetivo fue demostrar que el teatro era un eficaz instrumento social "y lo hemos conseguido", explica Laura Settecase, mientras recuerda que en la primera actuación de cara al público una de las actrices les emocionó especialmente. "Rosa tenía dos hijos adolescentes en el trabajar, ser buenas madres, encontrar compañía. "Cuando ves el espectáculo, realmente, sientes algo en el estómago que te remueve, y al terminar... eres otro, otra. Estas mujeres te enseñan que aun pasando etapas dificilísimas en una existencia una puede seguir adelante", coincide otra responsable del proyecto, Magdalena Bortnik.

En un extracto del espectáculo verbalizan el significado de su apuesta: "¿Cuándo me he sentido más mujer? ¿Cuándo mucha mujer? ¿Cuándo me he sentido más vulnerable? La respuesta es: siempre a tu lado, porque aunque no recuerdo tu cara, recuerdo lo que me has dejado".

Su iniciativa les lleva hasta el extranjero, algo que nunca hubieran imaginado muchas de ellas y que ha permitido su esfuerzo y el azar. Un libro reunirá sus testimonios personales. Pero el proyecto no se para aquí: han puesto en marcha alianzas de colaboración entre el tercer sector, el sector público y el sector empresarial. Ya andan metidas en una colaboración con niños en tratamiento oncológico a través de Esade. El lema, el mismo: "Se puede, se puede, siempre vale la pena". público. Cuando terminó la obra se levantaron - se alzó todo el público para aplaudir-y abrazaron a su madre llorando". Jamás se había sentido así de valorada.
En el proyecto ya se han interesado desde el Napoli Teatro del Festival de Nápoles hasta el Festival Off de Aviñón, pasando por el departamento de Género de la Unesco en París, con sus respectivas invitaciones para actuar en el año 2011. Allí estarán. Y aunque Trastero de las Artes ha recibido ofertas financieras y técnicas de otros teatros (Les Atéliers d´Amphoux, Le Ring, Le Verbe Fou...), buscan patrocinadores que les ayuden a seguir su estela. Quieren exportar su fórmula a ciudades como Nápoles, con barrios donde la exclusión social es la realidad más inmediata.

"He aprendido de estas mujeres - explica la directora de la obra-no sólo a escuchar su voz, sino a escuchar su alma". Sus aspiraciones, asegura, son las mismas de otras muchas mujeres:

* ROSA PORTA 42 AÑOS "El taller me ha ayudado a abrirme a los demás"

A Rosa Porta, profesora de piano, el teatro no le llamaba demasiado la atención. Una amiga del centro de atención y seguimiento a las drogodependencias (CAS) al que acudía le sugirió que participase en el taller de teatro de Mucha mujer.(…) "Esta experiencia ha hecho que me abra a los demás, me ha ayudado a ser más comunicativa y a decir lo que pienso". Rosa explica que construir personajes basados en la propia experiencia es un proceso "duro, porque sacas todo lo que guardas en la caja de Pandora", pero vale la pena. Piensa seguir a delante con el taller y espera con ganas el estreno de la obra

* CLAIRE BERGE 26 AÑOS "Es increíble cómo los demás te valoran"

El caso de Claire Berge es algo distinto del de sus compañeras. Ella no entró en el grupo para hacer terapia, sino como una especie de asistente de las organizadoras. Colaboraba con la ONG Àmbit Dona - ayuda a mujeres relacionadas con la prostitución y trabaja en la prevención del sida-y así entró en contacto con el proyecto teatral. Aun así, a ella también le ha servido para demostrarse a sí misma que los retos se pueden superar.(…) El día que mostraron su método de trabajo en un teatro café de Barcelona, estaba encantada. "Era increíble cómo el público nos valoraba, nos sentíamos como las reinas del mundo", recuerda. Una inyección de autoestima que algunas mujeres necesitan.

* CONCHI GONZÁLEZ 44 AÑOS "Estoy orgullosa de haber superado este reto"

Al igual que Rosa, Conchi también entró en el taller a través de una conocida del CAS al que acude para tratarse. El teatro le parecía algo "tedioso, muy espeso". Tras convertirse en actriz amateur lo ve todo de otro modo. "Es una experiencia muy positiva porque te ayuda a salir de la rutina y a conocer a otras personas que te aportan mucho", asegura. Su profesora de teatro decía el miércoles por la tarde en un ensayo que no hay límites para nadie, que todo se puede superar. Conchi cree en ello. "Participar en este taller ha sido un reto, escribir tu papel, concentrarte... por eso estoy tan orgullosa de haberlo superado". Está algo nerviosa por el estreno de la obra este septiembre en la sala Muntaner, "el público causa respeto", dice. Sus compañeras le daban ánimos el miércoles para que salga airosa de esta nueva prueba.